Un espacio de viajes entre la música y palabras

Es que una vez más la música es la responsable

martes, 31 de enero de 2012

Tú

en la calle
en la calle han derribado un edificio
te busco en todas las mujeres, te encuentro en todas ellas
llevan rastros de ti en su dulzura, en su caminar adormilado
sus cabellos que la llovizna hace rebeldes
te llevan
en la sorpresa que pinta en sus ojos mi mirada melancólica
te encuentro sin buscarte
en la calle han llorado las aceras
te busco en todas las mujeres, no hallo tu rastro en ellas
ese ademán empobrece ante tu mano suave
no eres tu, no te veo ahí afuera
las sombras que son no contienen tu calor
te ausentas
en el gesto que no es tuyo y me distancia
eres real y no estás
en la calle se desmantela una ciudad
te busco en todas las mujeres, sólo te busco
la música que me habla de ti, debo
el paisaje que me llena de ti, casas
el momento que es el primero, escucho
te busco
sin saber como encontrarte, sin saber como perderte
el desvarío de no saber
en la calle han cerrado la calle
te busco en todas las mujeres, y no hay mujeres aquí
recorren mi piel los rastros de tu recuerdo
acomodo la mejilla al eco de tu caricia
me perturba la resonancia del agua
te siento
sin capacidad ni razón para poder sentirte
en la calle, en mi piel

miércoles, 25 de enero de 2012

Suites, llegan Tortelier y Claret ...

Después de unas cuantas y largas semanas de espera me llegaron las suites de Paul Tortelier, mi iniciador en esta obra maravillosa, ya que fue el cellista que firmaba la primera versión que escuché hace (tantos) años y al que no había podido acceder desde entonces.
Lo que yo le debo a este hombre....
Como no soy experto en nada y menos en música barroca, no seré yo el que pontifique sobre las categorías de la calidad artística de las numerosas versiones de las Seis Suites a Violoncello Solo senza Basso BWV 1007-1012 de Bach. Desde aquí me limito a exponer el grado de arrobamiento que éstas me producen, ya comenté hace unos meses acerca de mi preferido, Beschi, y de la referencial de Rostropovich. Con la llegada de Tortelier ahora, la de Claret hace algo más y el ripeo a 320 kbs de las de Casals, ya cuento con siete muestras que exponen su visión de la partitura del genio.
Vayamos por versiones para intentar que la entrada logre mostrar mi alegría por haber accedido a esta joya que tiene tanto peso en el gestar de mi amor por la obra.  
Ya han llegado para quedarse
Paul Tortelier (1914 París - 1990 Chaussy) es heredero de la estela de Casals, como tantos otros intérpretes de cello del siglo XX, y él se consideró siempre un alumno del catalán. Su extraordinario dominio del instrumento y su luminosa versión de las suites le acredita como uno de las más aventajados que tuvo. Tortelier entra en las suites con la mirada alegre y el alma arrobada, un sonido limpísimo que nos habla del "descaro" de este francés que las graba tres veces a lo largo de su vida, la última en directo. El disco transcurre con una continuidad pasmosa, la música se instala en un viaje sonoro que las otras versiones no siempre consiguen ejecutar con un fluir tan constante, Beschi en bastantes ocasiones se cuelga de un sonido y momento brutales que acaba de lograr y detiene la trayectoria, aunque lo merezca, Rostropovich también mantiene una dinámica ágil pero aporta contrastes que perturban la métrica viajera, Casals y Claret naufragan en este aspecto, rehenes de los detalles pierden de vista en algunos momentos el conjunto. Paul muestra el dibujo que tiene en su cabeza a través de esta dinámica, tan hermosa, tan esclarecedora. En esto, como todos los demás, el músico se aprovecha con mucho acierto de la senda ciega que abre Casals y mejora el producto, allá donde el catalán pone dirección, él culmina, donde Casals investiga, él se enseñorea. Es un ejercicio muy placentero el comparar las dos versiones porque el disfrute es doble y la percepción de los matices muy enriquecedora. La conclusión sobre el álbum es que valía la pena acoger de nuevo en mis escuchas esta versión. Pienso una vez más que los descubrimientos en aquella época en la que descubrí esta obra gozaron de un bagaje infinito, piezas de referencia interpretadas por maestros absolutos.
Año de grabación: 1961 Edad del intérprete: 45 años
Una obra cuidada de un músico cuidadoso
Lluís Claret (1951 Andorra la Vella - ) también es alumno de un Casals, pero no de Pau, si no de su hermano Enric, que fue su consejero durante años. Es una "joven muestra" de la saga Casals y su versión de las suites llegó a mis manos sin apenas conocer su existencia, a raíz de la entrada anterior Sergio me comentó que las tenía y que gustosamente me las dejaría para que las pudiera incorporar a la colección. La grabación prometía: registradas en la Abadía de Fontfroide por un reputado cellista, con varias interpretaciones en directo de la integral a sus espaldas, y recomendadas por el prestador del CD. No puedo decir que sea una versión mala porque sería una idiotez, ni tan solo puedo calificarla de menor sin tener en cuenta de que la tengo muy poco escuchada, lo único que sé es que la primera impresión que me produjo fue pensar: "Qué terriblemente difíciles de interpretar son las suites!", y es que se inician con la primera que es un reto técnico de primera magnitud, el peso de las extraordinarias versiones anteriores es cada vez mayor y cada músico busca la suya, Claret es manifiestamente prudente en el arranque de la obra y pierde fulgor desde un principio, consigue remontar en las suites 3, 4 y 5 y en la 6, la mía, sobrevive con mucha solvencia. Hay que escucharlas más y si es posible hay que verlo en directo, eso sería un sueño para MiMaría y para mí, creo que el dominio Claret sobre la integral es excelente y que es mi oído el que tiene demasiadas referencias ajenas, mejores a mi entender, para poder converger con el cellista en su universo bachiano.
Año de grabación: 2003 Edad del intérprete: 52 años
El más grande, los demás, a su espalda (foto de Yousuf Karsh)
Pau Casals (1876 El Vendrell - 1973 San Juan dePuerto Rico) es el Cellista del siglo XX, la referencia absoluta de este instrumento y el "culpable" de que las suites circulen entre nosostors con esa maravillosa normalidad, narrada está la historia de su descubrimiento y no la repetiré. El gran, el insalvable problema de Caslas es que es el primero, no tiene referencias previas en las que pueda tomar la distancia necesaria que todo creador debe poder mantener con su obra. Tarda cuarenta y seis años en grabar las primeras suites, no seré yo el que las criticará ni un ápice pero en la escucha (que he podido hacer a conciencia con los nuevos archivos de alta calidad), y sobre todo en la comparación, se observa lo que antes he comentado, se inician propuestas que no se acaban de desarrollar por falta de diálogo, el artista nunca es inmune a su tiempo y aus entorno, ni a sus referentes. Y al genio Casals le falta eco contrastador, creo que en algunos caso el timbre es excesivamente violinesco, con ese sensacional abanico de posibilidades sonoras que ofrece el cello, y sus sucesores, al tener su referencia, pueden mejorar ese sonido y llevarlo hacia una cuerda más de cello que a mí me llena más. La intensa y prolongada dedicación a las partituras le lleva a ofrecer una lectura pormenorizada que le resta el ritmo como ya decía en el párrafo de Tortelier, y, finalmente, la calidad sonora de la grabación es, lógicamente, inferior. Todo ello constituye el pequeño grupo de matices que no logran empequeñecer el valor de esta grabación ni restarle un gramo de placer en su escucha, cuando Pau pone las suites en su cello sabe perfectamente lo que hace y logra una altura interpretativa soberbia, logra que sea imprescindible tener su propuesta entre las que se poseen.
Año de grabación: 1939 Edad del intérprete: 63 años
El "tapado", Wispelwey un genio
Pieter Wispelwey (1962 Haarlem - ) el benjamín de los aquí citados me vino a través de un blog que se cerró inesperadamente donde José Manuel Recillas ofrecía SU fonoteca de forma gratuita, el blog era una gozada porque además de poder acceder a muchísimas joyas, podias leer las cultas y preciosas entradas del bloger. En una de las que visité más veces glosaba las casi veinte versiones que tenía de las suites, me quedé con las ganas de bajarme alguna más pero quería hacerlo teniendo tiempo para escuchar lo que me bajara y el cierre me pilló a medias. Bien, en esa entrada estaban casi todas las famosas (Tortelier no, es curioso) y Recillas alababa especialmente esta, la segunda grabación de Wispelwey, un "enfant terrible" bastante divertido, en la que indicaba con agrado el vigor, la imaginación y la solvencia con la que Pieter afrontaba la obra, con una edad en la que la mayoría de genios está aún estudiando y practicando las suites, él ya sacaba su segunda versión y la convertía en referencial. Yo no he oído la primera pero esta segunda es magnífica, convengo con Recillas en sus comentarios, la interpretación es plena, con un aire muy intenso y con una concepción muy moderna de Bach, pero una modernez que la hace muy auténtica, podría describirse como la de un joven genio que es irrespetuoso con el peso de los mayores pero muy esclavo del lenguaje musical que reinterpreta. La grabación con un cello barroco, como Beschi contribuye a la riqueza sonora que hace esta versión imprescindible, a los oídos de Recillas, y a los míos.
Año de grabación: 1998 Edad del intérprete: 36 años
Beschi dando clases de cello

Rostropovich dando clases de humanidad
Robert Cohen (1944 Londres - ) es una incorporación curiosa fruto de su inclusión en la integral de bach que Briliant editó hace unos años. Mi primera intención era borrar de aquella integral toda obra de la que tuviese una versión mejor o de referencia, pero no lo hice porque las suites que contenía me gustaban bastante, si bien las escucho muy de tanto en cuanto. Hace un par de años me lancé a la aventura de averiguar quien era el más que correcto intérprete al cello y finalmente lo logré. El ex-niño prodigio británico que debutó con 12 años en el Royal Festival Hall tocando a Bocherini grabó en 1990 estas suites. El inglés fue alumno de William Pleeth y tomó clases con Jacqueline du Pré, André Navarra y Mstislav Rostropovich, y no puede negar lo de éste último, el mayor defecto de sus suites es que son un homenaje muy respetuoso con el maestro Mstislav. Muy correctas, con un ritmo consistente y algo más, algo más que no demasiado, cálidas que las de su maestro. No es un disco que recomendaría para tener una sola version de esta obra pero no desentona como complemento de las otras seis.
Año de grabación: 1990 Edad del intérprete: 36 años
Sobre Beschi y Rostropovich ya comenté en la entrada del Arco en las cuerdas y tan solo aportaré a aquel texto la actualización precisa y los datos que complementan los comentarios. Beschi sigue siendo mi preferido y el maestro ruso sigue ofreciéndome una alternativa consistente y potente.
Mstislav Rostropovich (1927 Bakú - 2007 Moscú) Año de grabación: 1991 Edad del intérprete: 64 años
Paolo Beschi (1953 Brescia - ) Año de grabación: 1998 Edad del intérprete: 35 años
Y estas son las suites que disfrutamos en casa, recientemente ampliadas y por ello motivo de esta entrada.



sábado, 21 de enero de 2012

Blues en Mali, el delta vuelve al hogar (I)

El río que se hermana con el desierto, el Mississipi
Este lunes pasado, como en un dejà vu precioso del instante que inició este blog, recibo una llamada. Como en aquella ocasión era de Carlos y podríamos decir que los parámetros de la llamada fueron bastante similares, el objetivo era el mismo: notificarme acerca de un concierto de alguien que nos gusta a ambos y dar por sentado que iríamos a verlo, esta vez con MiMaría (claro). Pero, a diferencia de la primera llamada, el espacio donde glosar acerca de ello ya existe y se llama Jazz, aunque los músicos de los que voy a contar no practiquen este estilo en absoluto. Incrementando la cualidad coincidente de la llamada se añade la circunstancia de que la entrada ya estaba rondándome por la cabeza desde hace unos días pero tenía previsto hacer otra antes de embarcarme en esta. Después de la entrada del goce cruel pretendía oxigenarme con algo suave y novedoso en este blog y de momento el proyecto queda aparcado.
El desierto que genera la música de los nómadas
La llamada era para advertirme sobre el próximo concierto, esta vez en Barcelona, de los maravillosos Tinariwen y, huelga decirlo pero me gusta repetirlo, está claro que allí estaremos porque a ambos nos encanta esta formación. El grupo merecería una entrada por sí solos pero desde el principio supe que quería recomendarlos junto a otro músico africano con el que guardan ciertas similitudes formales. Alí Farka Touré es su pareja del baile de recomendaciones que pretendo exponer.
Tinariwen, que significa "desiertos" en bereber, es una banda de tuaregs del Sahara formada en 1982. Las divisiones territoriales que impuso occidente les hace malienses pero creo que les importa un rábano, ellos son hijos del desierto, bereberes puros: "Cuando un tuareg no ve el cielo, siente que su alma está prisionera porque los muros la han encerrado. Nosotros decimos que las casas son las tumbas de los vivos y, el desierto, la abertura del alma", cuenta Anara el Moktar, que trabaja con el grupo Tinariwen y preside la Asociación Tuareg en Francia y Europa. (1) Es posible expresarlo de muchas maneras pero pocas tan claras como esta, el espíritu de las dunas y el sol, de los camellos y los campamentos, del implacable sabor de la arena calcinada por el sol, todo ello rezuma en la música de los Tinariwen. El fundador y líder de la banda es el guitarrista Ibrahim ag Alhabib y esta circunstancia es la que confiere una cualidad especial a su música, Ibrahim es un bluesman de la cabeza a los pies, amante del sonido del delta, ellos le llaman Assouf (nostalgia, o sea blues) y con una sensibilidad mestiza que hace maravillosa su música. El 20 de marzo de este año tendréis una entrada con la crónica del concierto que iremos a ver, pero para todos aquellos que no puedan ni quieran ir existe su discografía que merece ampliamente la pena. Teneré (1992) y Bamako (1993) son sus dos primeros discos y no están editados en Europa (que a mí me conste), aún no los he conseguido y por ello no puedo más que pensar que serán muy buenos pero poco más puedo decir.
La belleza de la portada nos anuncia su interior
El The Radio Tisdas sessions (2002) es el siguiente en su discografía y el primero que pude escuchar, y desde el primer tema, Le chant des fauves, me quedé fascinado por los punteos blueseros que conforman la estructura de la canción, bailando entre las voces y la percusión tuaregs. Prosigue el disco y Nar djenetbouba, se inicia de nuevo con una guitarra que firmaría cualquier maestro del Misissipi, si fuera a lomos de un camello!, la música de Tinarawen es un viaje rítmico que se genera bebiendo de sus raíces más puras. La profundidad absoluta de su simpleza aparente es preciosa, en cada tema, hasta el final del álbum el viaje se hace más luminoso, los músicos nos hipnotizan con eses pocos, y tan bien desarrollados, elementos: las voces puras que cantan con la mirada en el horizonte, los juegos vocales que presenta el grupo tienen un hálito tan vital y eterno que sorprende que no sean de escucha obligatoria, las guitarras que colorean el canto, tanto Blues y tanto África en ellas! y un poco de percusión para que la base rítmica ordene el torrente calmo de la música. El disco es excepcional y está excelentemente producido, suena exactamente como tiene que hacerlo y la luz del desierto se cuela permanentemente por entre sus rendijas. El Tisdas se cierra con una pieza en directo, Tin-essako, que no hace más que incrementar el deseo de que llegue el concierto próximo.
Una guitarra que sustenta al camello...
Amassakoul (2004), El viajero, es el disco de asentamiento y consagración después del primero, una gira por los States y el reconocimiento de ese pequeño mundo dentro del universo musical que es el de los amantes del Blues y de la música Étnica. Los parámetros estilísticos de este trabajo no cambian, en oídos poco trabajados la música de Tinarawen puede sonar como una única canción que se alarga hasta el silencio del final del disco, la riqueza está en las sucesivas escuchas de su propuesta, en dejarse mecer por los innumerables matices de su frugal sonido. Siguen las voces y las guitarras, en la producción se añaden algunos elementos de percusión que salpican algo más las bases pero todo suena similar porque todo sonaba ya estupendo. Amor por el desierto y por los siglos de un pueblo libre al que no dejan de intentar domeñar.
El agua y la música, el gesto hosco de los resistentes
Aman iman (2007), El agua es vida, proceder del desierto y no cantar esa proclama no sería entendible y los Tinarawen pueden ser muchas cosas pero nunca dejan de ser habitantes del Teneré. El nuevo trabajo presenta alguna novedad formal, las guitarras se endurecen un poco y aparece la eléctrica, hay ampliación en el registro estilístico sin moverse de su bello universo musical, desde la excitante Cler Achel que abre el disco uno recibe Ahimana (Mi alma), un canto místico deslumbrante y venenoso, con  el cuerpo arrebatado por los jinetes de camellos que se han parado a tocar entre las dunas, sigue con Soixante trois que es una balada bellísima donde la voz nos traspone (no he conseguido hacerme con la traducción de esta maravilla pero intuyo que el canto añora tesoros pasados y evoca futuros luminosos). Llega Toumast. mi preferida del álbum, una enérgica y hechizadora canción donde el riff se apodera del tiempo y los coros fluyen majestuosos, unos punteos de la guitarra solista alborotan con maestría y la magia está conseguida. El Aman es su mejor trabajo hasta la fecha y nos muestra a una banda tremendamente sólida que ha logrado un sello propio y que disfruta de la solvencia de unos cuantos años de trayectoria, no importa el pequeño eco que puedan producir en el mercado, ni que su público sea un marginal fragmento de melómanos, lo trascendente es que nos ofrecen el gozo de saberse heraldos de un pueblo admirable y nos regocijan con su música.
La portada del Imidiwan se dulcifica y apela a la esperanza
Imidiwan: Companions (2009), Compañeros. Los touaregs siguen glosando los valores que conforman la vida en el desierto, el viaje, el agua, los compañeros. La foto de la cultura que ellos representan sigue ampliándose y este trabajo les hace crecer de forma admirable. El disco arranca con tres maravillas seguidas, Imidiwan, Lulla y Tenhert. El canto salmodioso hacia el compañero de dunas que contiene su primer tema merecería en sí mismo que tuvieran una entrada en este blog, me tiene capturado desde la primera vez que lo escuché y ahí sigo. Lulla es un eléctrico medio tiempo con una guitarra que firmaría JJ Cale y no decae el nivel y el trío se completa con el momento en el que Tinarawen nombran su hogar, Tenhert y el disco alcanza un ritmo intenso, donde uno visualiza el pulso de los nómadas con una sensación de que el Blues de carretera no tiene fronteras, donde haya un alma viajera con talento musical habrá un canto hermoso sobre el ir y venir. El disco contiene diez canciones más de altísimo nivel y que son de obligada escucha, la electricidad está ya instalada de forma natural y el buen hacer de la banda sigue sin ofrecer vacíos. Casi al final aparece la cuarta cumbre de esta cordillera de sensaciones, Kel tamashek (Pueblo Touareg) es un fogonazo corto y vibrante que nos apabulla por la maestría de las guitarras y ese canto acelerado que nos ofrece. Un obra excepcional que se cierra con una pieza única, Ere tasfata adounia, su duración de más de nueve minutos es ya una dimensión peculiar en su discografía, y es que los últimos minutos del tema se construyen con el sonido de la guitarra de Ibrahim que parece dejar que el viento del desierto haga sonar las cuerdas, una despedida brutal que hace proseguir el recorrido por su música.
La luz del desierto, el viento y el color
Y llega Tassili (2011). La meseta que da nombre al quinto álbum del grupo es famosa por el monumental conjunto de pinturas y grabados rupestres del Neolítico, un lugar ineludible para viajar. Y la obra está a la altura de su origen y del grupo pero se nota el fichaje del combo por la industria. Es un objeción relativa porque el disco es muy bueno y parece injusto ponerle "peros", se genera a partir de la constatación del cambio que se introduce en la trayectoria de los Tinarawen, su lento pero imparable crecimiento no pasa desapercibida a la industria y los productores europeos "enriquecen" el trabajo con bajo, metales (New Orleans en el desierto, preciosos en Ya messinah), se lanza un Single, Tenere taqhim tossam y en general el sonido se intenta "mejorar". No soy contrario en absoluto al trabajo de producción, critico sin ambages cuando detecto una falta de ello, pero el excelente trabajo de Justin Adams en el Tisdas y el Aman había marcado un proceder que parecía perfecto y este disco lo abandona parcialmente. 
Grabado rupestre de Tassili
A pesar de que Eyadou ag Leche, uno de los tres fundadores de la banda, declare sobre el Tassili: "Quisimos volver a nuestros orígenes, a la experiencia de ser unos exilados... Aquellas veces en los que nos sentábamos alrededor del fuego del campamento, cantando canciones y meciéndonos con las guitarras. Tinariwen nació en ese movimiento, en esa atmósfera, por eso puedes escuchar en Tassili el sentimiento de ishumar (la música Touareg de resistencia)", a pesar de ello el sonido es menos puro que en los trabajos anteriores, hablo del acabado puesto que las canciones siguen siendo puras y preciosas. Tal vez sea un buen camino para los no iniciados el empezar por este último trabajo, el sonido les resultará menos agreste y la calidad de la música continúa cumpliendo los niveles anteriores. 
Los músicos de un pueblo sin estado, aires de Assouf
Creo que me he metido en un jardín, no quiero dar al sensación de que el disco sea peor que los otros, solo que es algo diferente y no puede parecer en ningún momento que maravillas como Ya messinagh, Tiliaden osamant, Djeredjere o Nak ezzaragh tinariwen (por citar mis preferidas de este disco) son piezas menores en la trayectoria de este admirable grupo. Mi valoración final del disco se verá enriquecida por la presentación en directo a la que asistiré y entonces, lejos de los productores, los touaregs darán la medida justa de esa música increíble.
Los recolectores de algodón, aires de Blues
Aquí debería proseguir con Ali Farka Touré, tal como estaba previsto, pero la extensión que ha alcanzado el texto hasta aquí me provoca un cambio de decisión y el Blues africano pasa a ser una serie que tendrá en Alí su segundo episodio. Ya decía en el principio del post que los Tinariwen merecían una entrada propia, ya la tienen.
"La arena es lo que da sabor a todo en el desierto, a la vida allí, es como la sal", Eyadou Ag Leche (1)

martes, 10 de enero de 2012

Goce cruel

Existe alguna justificación para el dolor humano? Creo que sí, sin el dolor no existiría la sensación de bienestar  (no opongo el placer al dolor ya que pienso que merodean ámbitos distintos) y por ello es un elemento necesario para lograr un estado existencial aceptable. A ello le añadiremos que el dolor físico es una herramienta tremendamente útil para el cuerpo ya que es el detector de las incidencias que éste sufre y actúa de eficaz alerta ante peligros, las personas aquejadas de enfermedades neuronales que están exentas de esta información tienen una gran cantidad de problemas debido a la falta de aviso.
La niña vieja Alejandra
Dicho todo ello queda claro que le reconozco al dolor una función imprescindible en el doble plano físico y psíquico, ya sea éste último emocional, afectivo o mental. Pero el otro día, mientras me sumergía en la lectura de unos poemas de mi querida Alejandra Pizarnik, me quedé con cierta sensación de contricción por el hecho de que aquello que me proporcionaba un placer tan intenso y permanente estaba provocado por la obra de una persona que había sufrido toda su vida de un dolor acuciante y que en su obra éste era el impulsor básico. Me apreció ocioso defenderme con el argumento de que mi placer no era el causante del mal generador pero el hilo de pensamiento me llevó a realizar un pequeño análisis sobre las relaciones entre el dolor y la creación artística. ¿Los poetas deben sufrir para ser grandes? ¿Es extensiva esta aparente verdad a otras disciplinas artísticas? ¿Sería mejor el mundo sin artistas dolientes? ¿Se justifica un Guernica por el horror que lo ha impulsado? ... No le dediqué demasiado tiempo a las respuestas, ni me siento capacitado para construirlas con la consistencia intelectual necesaria, ni me parecen más interesantes que las preguntas. En todo caso el conjunto de interrogantes me permite abrir esta entrada que está dedicada a dos artistas que tuvieron vidas desdichadas (con grandes momentos de plenitud durante la creación de sus obras) y de los que no me considero experto en absoluto pero que me han proporcionado, y me proporcionarán, momentos de goce, que no prenden ser crueles.
El pájaro traspuesto con Miles emocionado
Alejandra Pizarnik y Charlie Parker tienen muy pocas cosas en común, blanca, argentina, mujer, poeta y semidesconocida ella, negro, estadounidense, hombre, músico y archifamoso él. La palabra de una junto al aullido de un saxo del otro, sus artes son compatibles, es así como se gestó está entrada, leyéndola mientras le escuchaba. Sirva este blog una vez más para intentar difundir pequeños útiles que incrementen el nivel de placer de la especie humana.


Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.
Anillos de ceniza (Árbol de diana 1962)

Una lectura imprescindible, un paseo por el horror
Alejandra se erige en guardiana de los silencios y nos escupe esta caudal henchido de desolación, lo cuenta con el convencimiento de que su voz es mejor que la de ellos, los funestos, aquellos cuyas palabras son huecos de silencio y ante los que Alejandra escupe versos dolientes. En su ensayo “El poeta y su poema” Pizarnik describe un gesto de las artes plásticas que ella incorpora a su proceso poético: “adhiero la hoja de papel a un muro y la contemplo [...] A veces, al suprimir una palabra, imagino otra en su lugar, pero sin saber aun su nombre”.
El camino de Charlie es similar y contrario al tiempo, ambos trocan el murmullo lacerante de sus existencias en rugidos endiosados, la poetisa nos habla de "soles negros" (luz y no luz al tiempo para explicar el desamparo), el saxofonista nos inunda con el estallido del be-bop, se enroscan las notas del metal en nuestra alma y las aceradas aristas del sonido denotan que Bird solo era libre si volaba, la una crea para liberar la presión, el otro lo hace para sentir el vuelo. Parker llega a NY con diecinueve años y apenas cuenta con un par de años como músico, estamos en 1939 y la década de los cuarenta ve como nace y se afianza el estilo de Jazz que representaría la mayoría de edad definitiva para este género, el Be-bop que llevarían hasta lo más alto, Bird, Dizzy, Roach, Monk y Bud Powell. En unos años el saxofonista está en la cima del Jazz y su poderoso e intenso modo de lucha vital que muestra con el saxo le convierte en un modelo para los nuevos músicos y un incómodo partenaire en los conciertos, su adicción a la heroína, más tarde al alcohol, no son más que intentos de lograr algo de paz anímica mientras no puede hacer lo que le permite vivir entre tanta supervivencia, tocar Jazz. 
Bird and Diz
Preguntado acerca del sentido de su estilo y de las diferencias con sus predecesores, declara: "Todo es música. Se trata de tocar limpiamente y de encontrar las notas adecuadas" y algo más tarde, en una entrevista televisada, contesta enojado, ante las incisivas preguntas del entrevistador: "Dicen que la música es más fuerte que las palabras; dejemos pues que sea ella la que hable". El genio que firma tesoros como Billie's bounce, Ko-Ko, Ornithology, A night in Tunisia o Bird of paradise es deliberadamente cerrado al verbo puesto que domina como casi nadie el arte del sonido, pero su música derrocha elocuencia.
Alejandra derrocha la concisión de su texto afilado como un bisturí, en ambos se postula como en pocos artistas la vereda oblicua del sufrimiento lúcido, ambos derrochan visión clara y a ambos la realidad les hiere inmisericorde.

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo
Cold in hand blues (El infierno musical, 1971)

Bird niega las palabras, Alejandra se las pone a un Blues. La tristeza en la poetisa es muy obvia, habrá quien no la hallará en la obra de Bird, para mí la hay y en sobredosis, el saxofonista arremete contra una forma de hacer música y, sobre todo en directo, la convierte en un grito de liberación que explica como pocas cosas la inmensa pasión que hervía en su interior. La judía de Avellaneda tuvo una adolescencia sombría en la que pronto desarrolló una fuerte adicción a las anfetaminas, dotada de una extraordinaria vida interior que no fue detectada hasta que explotó su obra poética (fue considerada borderline) y con una trayectoria personal repleta de la soledad más profunda. Me cuesta poco imaginar sus días, y sus noches, el misil de destrucción masiva que conforma su obra es demasiado poderoso como para pensar que su autora puede extraer los versos a partir de juegos mentales a los que es inmune, soledad, desarraigo, dolor, apatía, rechazo y el infinito amor por lo que siempre vislumbró y jamás tuvo, un lugar donde sentirse en armonía. Frecuentó en París a Cortazar y a Paz, consiguió mantener una actividad intelectual durante unos años, tradujo a Rimbaud y a Mallarmé, colaboró en revistas literarias... Todo ello no fue más que intentos por saberse en paz, por extirpar el sufrimiento que la acogotaba.
Una vida en las palabras

alguna vez de un costado de la luna
verás caer los besos que brillan en mí
las sombras sonreirán altivas
luciendo el secreto que gime vagando
vendrán las hojas impávidas que
algún día fueron lo que mis ojos
vendrán las mustias fragancias que
innatas descendieron del alado son
vendrán las rojas alegrías que
burbujean intensas en el sol que
redondea las armonías equidistantes en
el humo danzante de la pipa de mi amor.
Más allá del olvido (Un signo en tu sombra, 1958)

Verás caer los besos que brillan en mí... En el 58 aún guardaba esperanzas sobre su devenir, se sabía poseedora de códigos compartibles y por ello su poesía, a veces, es menor, muy hermosa pero sin la abisalidad que vendría poco después.
En Parker la trayectoria no es tan marcada, es una estrella rotunda (en el limitado firmamento del Jazz que ni entonces ni ahora deja de ser un género con repercusión modesta) a los veinticinco y se convierte en objeto de deseo de un joven trompetista procedente de Alton: "Hey Miles! ¡Me han contado que andas buscándome!". "Giré en redondo y allí estaba Bird, con peor aspecto que un hijoputa." ... ""Entró conmigo en el Heatwave, donde todos lo saludaron como si fuera el rey, cosa que era"... "Aquella primera noche no toqué. 
Bird volando
Sólo escuché, Y me dejó maravillado, tío, la forma en que Bird cambiaba en el momento en que se llevaba el instrumento a la boca. Mierda, pasaba de estar como hundido y ausente a que todo el poder y la belleza que llevaba dentro irradiasen de él."..."Podía tocar como un hijoputa incluso cuando casi se caía de borracho o cabeceaba amodorrado por la hermoína. Bird era un ser aparte." No seré yo el que corrija a Davis, aunque se un Davis jovencito y en busca de referencias, Bird siempre fue así y cualquiera que lo tratara opinaba lo mismo.
Pizarnik contenía en su interior el mismo brillo y también lo mostraba solo en su creación, su poesía irradia como la interpretación de Bird, la ventaja con la escritora es que en sus palabras podemos hallar las claves de su desventura, de esa dualidad de niña anciana que sobrellevó siempre, jamás pudo crecer y jamás pudo ser joven.








Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo 
porque aún no les enseñaron 
que ya es demasiado tarde

Señor 
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez 
cuando yo era una anciana 
Las flores morían en mis manos 
porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón 
Recuerdo las negras mañanas del sol 
cuando era niña 
es decir ayer 
es decir hace siglos

Señor 
La jaula se ha vuelto pájaro 
y ha devorado mis esperanzas

Señor 
La jaula se ha vuelto pájaro 
Qué haré con el miedo
fragmento de El despertar (Las aventuras perdidas, 1958)

Qué acongojante terror recorre estos versos, no me es posible destacar una sola línea por encima de las otras, todas nos hielan el aliento, todas nos cargan con huracanes de dolor. En mi relación con Alejandra, con su obra, se produce en pocas ocasiones aquello que se da frecuentemente en la lectura de poesía, uno va paladeando los versos y en alguno de ellos el aire se para y se hace necesario releerlo para poder proseguir, en este fragmento no hay clemencia posible, Alejandra ha puesto las palabras y ellas se han erigido en muros de locura, sin fisuras, sin piedad.
esto es Jazz
Ambos artistas son maestros del diálogo, muchas veces interior obviamente y por ello charlan en sus obras, ambos son adalides de la mudez y por ello la elocuencia campa en sus creaciones. Miles sigue contando: "Lo que realmente removía la mierda dentro de mí era tocar con Bird. Podía estar con Diz y charlar, comer y pasear, porque Diz es un tío estupendo. En cambio Bird era un hijoputa muy reservado. Nunca teníamos mucho que decirnos uno a otro. Nos gustaba tocar juntos, y ahí terminaba la cosa. Bird jamás te decía lo que debías tocar. Lo aprendías de él con sólo mirarlo, cazando al vuelo lo que hacía. Alejandra no puede dialogar con otros poetas, no se crea poesía en común, y lo hace con ella misma, toda su obra es un continuo diálogo con Alejandra, con la niña y con la mujer, con la sombra y con el molde.

ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!
La enamorada (La última inocencia, 1956)
siempre
Nada más... Esta ha sido la entrada, muy difícil para mí, es una tarea imposible glosar dos artistas tan complejos y completos, tan próximos personalmente y tan queridos. El intento proviene de una tonta reflexión sobre el goce que el dolor ajeno nos puede llegar a provocar, el arte de dos suicidas que lograron finiquitar su angustia a los 35 y 36 años, que gozaron del prestigio y de la indiferencia. Que viven en mi.

miércoles, 4 de enero de 2012

La eternidad de la obra maestra

Resulta que uno es un poco contestatario y abomina de las estructuras que le encorsetan sin aportar valor añadido, y el calendario, esa convención que da sentido a los planes contables, a las campañas comerciales y a poca cosa más, nos indica que estamos en momento de novedades, de estreno como quien dice. Y ante la imposición de lo nuevo, yo enfrento la atemporalidad de lo eterno, la sustancia de lo auténtico frente a la vacuidad de lo accidental. Hoy el cuerpo me pide hablar del mejor disco de toda la historia de la música, en muchas ocasiones he apuntado que todo lo que expreso en este blog son opiniones fácilmente rebatibles y que no pretenden otra cosa que mostrar, interesar o aportar. Este no es el caso de hoy, el Kind of blue (1959) de Miles Davis, no podía ser de otra manera, es el mejor disco de Jazz sin duda, pero es que es el mejor disco de todos los discos también sin dudarlo. No hay otra grabación a lo largo de la historia de la música que reúna tantas virtudes, tantos valores universales y tanto talento en explosión. Esta entrada no pretende demostrarlo, de eso ya se han encargado muchos críticos, expertos y melómanos cultos a lo largo de los últimos cincuenta años y con ello no pretendo decir que sea mi disco favorito, sabido es por los lectores de mi blog que el Jack Johnson me gusta más, pero sé que no es mejor.
... so what?
No conozco a nadie que no se haya dejado seducir por esa bestial entrada del So what que abre el álbum, se tenga la cultura musical que se tenga, se proceda del entorno que sea o se opine lo que se opine sobre el Jazz, si uno no es sordo y le gusta la música es el disco perfecto para ser una obra de cabecera.
El disco es perfecto porque es eterno, se puede escuchar en cualquier época de la vida, y sospecho que muerto tampoco debe molestar en absoluto; es perfecto porque no es coyuntural, se puede escuchar en cualquier situación en la que uno se encuentre; es perfecto porque es inagotable, se puede escuchar tantas veces seguidas como uno desee que jamás le cansará ni le sonará ni una nota prescindible, es perfecto porque es un disco conceptual en el mejor sentido del término, todos los temas beben de la misma fuente y al mismo horizonte suenan, es perfecto porque el nivel de los músicos que lo habitan es inmejorable, es el mejor momento de todos (con la excepción de Miles que es más perfecto) y a pesar de la enorme envergadura de los trabajos posteriores de Trane, Canonball o Evans, todos los músicos nunca han sonado tan excelsos, es perfecto porque es el mejor disco de iniciación al Jazz y el mejor para los iniciados, y es perfecto porque a pesar de ser un disco de Davis es el trabajo de creación grupal más hermoso y rotundo que se pueda escuchar. En resumen, es el disco y es perfecto.
Hace unos días, cuando ya barruntaba que me apetecía escribir esta entrada, entrada que a diferencia de la mayoría no tiene guión previo, se escribe tal cual la voy pensando, me comentó Félix ( http://jazzeseruido.blogspot.com/2007/04/kind-of-blue.html ) que su primera entrada la había dedicado a esta obra, cosa normal porque si uno tiene un excelente blog de Jazz hay pocas cosas más con las que se pueda uno lanzarse a la aventura de iniciarlo. Nuestras dos entradas son muy diferentes pero empiezan de la misma forma, reconociendo la extraordinaria categoría del disco, como no podía ser de otra manera. Para ver una muestra de la envergadura que tiene la difusión de este trabajo de un género minoritario como es el Jazz, hay que saber que Google arroja 36.900.000 enlaces al introducir su nombre, frente a los 35.000.000 del Thriller que como todo el mundo sabe es el disco más vendido de la historia (7 millones el Kind frente a los 160 millones del negro que quiso ser blanco), con ello se demuestra una vez más que el arte siempre vence al mercado, aunque sea a regañadientes y sin hacer demasiado ruido.
La historia de la grabación del Kind se resume en el título del primer corte, So What, esa era la respuesta que Davis daba a muchos comentarios admirativos, o menospreciativos, acerca de su música, y cuentan que cuando se presentó en el estudio con las partituras (según sus propias palabras: "No escribí la música del Kind of Blue, sino que aporté esquemas de lo que cada cual se suponía que tocaría, porque quería mucha espontaneidad en la interpretación, exactamente como pensaba que existía en la interacción entre aquellos bailarines y aquellos tambores y aquel finger piano del Ballet Africaine (1)", Bill Evans miró sus papeles y preguntó el nombre de la primera pieza, "So what" respondió Miles y se le quedó el nombre. Y qué!, así de echado para adelante era el genio. Un par de sesiones, sin ensayos y con los músicos en tensión absoluta ante una música totalmente suave, eso es todo, así se graba el mejor disco de la historia.
Para rebajar un poco la euforia retomamos de nuevo la vos de Miles respecto al Kind: "Cuando digo a la gente que no conseguí lo que me proponía con Kind of Blue, que fallé en mi intento de incorporar el sonido final al sonido exacto del finger piano africano, todos me miran como si estuviera loco. Me replican que aquel disco fue una obra maestra (a mí también me gustó), y piensan que simplemente que trato de tomarles el pelo. Pero soy sincero al afirmar que el sonido a que me refiero era lo que me propuse reproducir la mayor parte del álbum, especialmente en "All Blues" y "So What". Fallé, y basta.
Se me ocurren tres razones que justifican estas palabras:
La primera es que ese disco significa el fin de una de las mejores formaciones que tuvo el maestro y se grabó en plena desintegración. Miles sabía por otros que Trane quería volar solo y eso le entristeció doblemente, por la deserción y por la ocultación. Bill ya estaba fuera del grupo, Winton Kelly era su sustituto y es el piano de Freddie Freeloader porque Miles lo citó para las grabaciones por si Bill Evans no aparecía (afortunadamente sí lo hizo). La sensación que tenía Davis en aquella época le confiere un aspecto negativo al disco que no puede eludir cuando lo analiza.
La segunda es que es un disco que representa un callejón sin salida para la búsqueda permanente de Davis, no puede avanzar más en esa dirección y eso le provoca cierta frustración. Su siguiente trabajo es el Sketches of Spain (1959) y no sería uno de los grandes discos del genio, un rumbo que no recobraría hasta la invención del Fusion, pero eso es otra historia.
la trasera de la perfección
Y la tercera es que un sabio como él, sabía que la perfección no existe y que el interior del disco siempre tiene una distancia hacia el hálito que lo inspira, no es ya lo que comenta sobre el sonido africano, es que si uno es sincero no existe crítico más despiadado con sus obras. Él lo fue con todas porque su cabeza contenía toda la música y sus grabaciones no.
Esta es la cosa y la cosa es esta, pasen y acomódense, el viaje más hermoso no cesa.
(1) Miles se refiere a un espectáculo al que Frances, su esposa de entonces que era bailarina, le llevó a ver en la época en la que él estaba gestando el nacimiento del Jazz modal.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Hijos de Robert Zimmerman

VOZ Y PALABRA
Tengo la idea de esta entrada desde hace un par de meses, desde que, como cada año, surgieron rumores sobre una posible concesión del Nobel de literatura para Dylan y este hecho se reflejó, apoyando la idea, en un blog de los que sigo de forma habitual, La ruta americana. La entrada, como es habitual, bien escrita por Fernando Navarro, fue comentada por unas decenas de lectores y podría decirse que las opiniones estaban divididas entre partidarios y detractores de la concesión, mi sensación personal es que correspondían a amantes de la música de Dylan y ignorantes de la misma o de todo en general, con alguna excepción pero en líneas generales era así.
Don Alfredo
Defender su poesía me parecería una ofensa hacia aquellos que la disfrutamos y una pérdida de tiempo para los que la menosprecian y por ello omitiré cualquier alusión. A mí que le den el Nobel, o la hora, me importa un bledo, creo que la música y poesía que nos regala ya le ha dado suficiente reconocimiento y dinero como para que el hecho importe un comino. La ignorancia osada siempre tiene el efecto de provocarme sorpresa y allí, en el claroscuro del anonimato que confiere la red, salían unos cuantos tipos negándole el pan y la sal (la poesía y la música, o viceversa) al setentón que hace medio siglo abandonó la universidad para instalarse en NYC y poder ver a su ídolo Woody Guthrie y después se convertiría en uno de los iconos más trascendentes de la cultura popular del siglo XX. Esta entrada no circulará exclusivamente por Dylan, la intención de la misma es intentar glosar a través de unos cuantos grandes músicos la enorme influencia que ha representado el tipo en la música y los músicos.
Bob mirando al futuro con algo de pose calculada
Quede claro que la herencia que reciben los  músicos citados no es ni formal ni musical, es un legado conceptual que todos ellos saben hacer propio, Dylan es muy grande por muchas cosas y desde su grandeza ha permitido que la música popular evolucione y acoja a los trovadores, los hombres de voz y palabra, como parte natural del escenario musical, ese es uno de los grandes legados y pondré algunos ejemplos de artistas que seguramente, de ahber existido, serían muy diferentes sin la influencia de Dylan.
EL HIJO MAYOR. Como esta entrada no tiene pretensiones científicas vamos a admitir la posibilidad de que exista un hijo con más edad que su padre, la explicación es simple, Leonard Cohen, siete años mayor que Bob, empieza su carrera seis años después que éste y con un inicio muy pausado, y su trabajo siempre se ha desarrollado de forma más tardía que el de su "padre". El poeta canadiense es un hijo puro de Bob, surge a la estela del refloreciemiento del Folk que se produce gracias a Dylan y ha evolucionado en su carrera en líneas similares, la única etapa que no ha seguido para anda ha sido la rockera, Cohen siempre ha sido un poeta que cantaba sus canciones y a pesar de ser referencia de mucho roqueros (ya comentaba en la entrada My Way, sobre la cantidad de músicos que le versionean y le siguen) nunca se ha puesto al frente de una banda de ritmos potentes y riffs poderosos como podía ser The Band, en esa época maravillosa de Dylan en la que saca uno de sus mejores directos, el Before the flood (1974).
El hijo mayor es bastante mayor
Cohen no tiene disco malo, como casi todos los hijos que se citarán en esta entrada, pero creo que es deber de blogero hacer alguna recomendación dirigida a los posibles marcianos que me lean (no concibo que haya algún ser humano que no conozca a Leonard Cohen) y que quieran adentrarse en la personalísima obra del poeta. Indicaremos dos, una de la época más dylaniana, en sus principios y que es un vinilo que me acompañó en muchas jornadas solitarias y que me asoló en muchas noches acompañadas, el Songs from a room (1969) es un disco precioso repleto de temas que apelan a nuestra alma, en este sentido mantiene una gran sintonía con el Dylan intimista del Another side of Bob Dylan (1964). El segundo trabajo de Cohen solo ha tenido un defecto desde su creación, y es el no contener la canción "Suzanne" que fue la que le dio a a conocer, aparte de ese detalle menor es una obra maestra a la que el tiempo no solo no ha desmejorado sino que ha dotado de la pátina que las obras clásicas incorporan.
I cannot follow you, my love,
you cannot follow me.
I am the distance you put between
all of the moments that we will be.
You know who I am,
you've stared at the sun,
well I am the one who loves
changing from nothing to one.
(You know who I am)
El segundo álbum recomendado es el maravilloso Live in London (2009) con el que el "anciano" muestra su sabiduría musical y escénica, un doble CD o DVD en el que asisitimos a un concierto perfectamente concebido y ejecutado, la introducción de la mandolina en el temazo "Who by fire" es uno de esos momentos en los que uno se pregunta como se puede vivir sin música, qué sentido tendría todo si no existiera?. Un hombre que canta sus palabras y que musica mis momentos desde siempre. El poeta no se jubila, está a punto de lanzar su doceavo trabajo original de estudio, después de ocho años, Old ideas (2012) en enero próximo, estaremos ahí para recibirlo como se merece.
EL HIJO PRODIGIO. Es muy difícil que un artista sea genial en la fase que todo creador debe pasar de imitación de sus referentes. De ahí que le considere un prodigio, de ahí y que es un monstruo en el mejor sentido de la palabra, claro!. Los inicios de Bruce Springsteen están definidos en un par de álbumes en los que la sombra de BD es tremenda, fruto de una burda maniobra de la productora y de una admiración y querencia personal que confluyen en que sea así, lo fantástico de todo es que tanto el The wild, the innocent and the E street shuffle (1973), como el Greetings from the Ashbury Park (1975), son dos enormes trabajos de un creador, adylanados hasta las cachas pero con todo el genio de ese hombre sensible y potente que es Bruce.
El Boss comprobando la trasera del Greetings
Los dos discos funcionan, algo extraños en la discografía del Boss, muy bien y el motivo es que Bruce ama esos trabajos como un poseso, los escribe en fase de crecimiento personal y yo no hubiera quedado fuera de sus seguidores si su carrera hubiese seguido esos derroteros. La entrada del Greetings es uno de los homenajes más hermosos que un hijo puede hacerle a su padre, la preciosa Blinded by the light incorpora los fraseos vocales más caracterísiticos de Bob y Bruce los hace suyos, el resto del disco está a la altura y en las reescuchas recientes, primero para la entrada Hometown y ahora para esta, he vuelto a disfrutar sobremanera del joven Springsteen, como está muy reciente la entrada monográfica no quiero extenderme más en él, tan solo mencionar que la herencia de Dylan está muy presente en el genial Nebraska (1982) y en el Devils and dust (2005), el maestro no olvida sus orígenes y, estas veces desde la voz propia, vuelve con sentimiento de tanto en cuando a su faceta más pura de trovador. Como ya se encarga Aranza no tengo que estar pendiente del, también próximo, lanzamiento de un nuevo disco del Boss (aún sin titulo, si no estoy mal informado). Estaremos también ahí para empaparnos de él, con suerte, y lógica, será antes de los conciertos de Barcelona y si no, servirá para recordar su recital.
EL HIJO COMPARTIDO. La cortísima carrera musical de Jeff Buckley nos ha dejado con la icógnita de la deriva que hubiera tomado el artista, este caso es el de un músico claramente deudor de la impronta musical de su padre biológico, Tim Buckley es un artista menor que tuvo cierto eco mediático en su vertiente inicial como cantante Folk, su tercer álbum fue un éxito relativo y lo más característico de Tim eran los alardes vocales con lo que adornaba sus canciones (su voz abarcaba tres octavas y media) y que normalmente empeoraban los resultados, a pesar de estos referentes y de que prácticamente no lo vio jamás (Jeff cuenta que solo recuerda haberle visto una vez a los ocho años poco antes de su muerte, también prematura y por sobredosis) el cantante se cambió el nombre y apellidos, de Scotty Moorhead (apellido de su padrastro) pasó a ser Jeff Buckley, Un gesto muy significativo que se une a un final de la vida similar en edad y circunstancias al de su padre y que nos indica que a pesar de la "escasa" talla artística del progenitor, Jeff lo tenía como referente. Pero no olvidemos que es un hijo compartido (con tanto padre, el biológico, el padrastro y el musical, no es de extrañar que estuviera confundido toda su vida) y el otro es Bob Dylan, Jeff tuvo una carrera musical de un solo disco oficial, Grace (1994) y un total de seis años mal contados y en la que se nutrió de multiples referentes, no solo Bob, como el músico pakistaní, Nusrat Fateh Ali Khan algún día habrá que hablar de el, es otro fenómeno mundial que no todo el mundo conoce), Robert Johnson o Siouxsie.
El guapo de Jeff
En su época previa a empezar a grabar algunas cosillas realizaba conciertos en clubes de Manhattan y hacía versiones de varios artistas, entre ellos Dylan y Cohen. El el 94 consigue grabar finalmente y Grace es el único disco acabado de su carrera, moriría ahogado tres años más tarde mientras estaba embarcado en la grabación del My sweeetheart the drunk del que se editaría un disco con los temas acabados hasta la fecha y algunos outtakes. El impacto que Grace tuvo en su momento fue descomunal, tanto en el público como sobre todo entre sus colegas de profesión, tipos como Jimmy Page, Dylan o Bowie lo ensalzaron como uno de los discos referenciales de la década. Además del eco dylaniano en la preponderancia de la voz y la palabra en todo el álbum (hay algún alarde vocal en reconocimiento a su otro padre, del que heredó una voz con igual capacidad) que es muy significada, encontramos la versión de Hallelujah de Cohen más intensa que pueda escucharse. Como ya comentaba al principio no se sabe el ámbito propio que hubiera acabado por desarrollar el cantante pues las pistas que nos da su trabajo inacabado son confusas, el arranque del Sketches con The sky is a landfill posee un fraseo nasal de lo más Dylan y a continuación algún gorgorito Tim... En cualqueir caso la realidad son un puñado de canciones imprescindibles de un heredero aventajado y desaparecido. Obviamente no hay noticias de ningún álbum nuevo, digamos que la industria de lo necrológico está ocupada en buscar tomas perdidas de Amy y en dosificar las ediciones de los bootlegs de Davis (si no lo nombro me da urticaria).
EL HIJO PERTURBADO. Unas líneas atrás afirmaba que ninguno de los músicos que glosaría tenía un disco malo, lo mantengo pero en este caso con la boca pequeña, un loco capaz de firmar una obra maestra como el Ashes and Fire (2011) justo el año después de sacar el "peculiar" Orion (2010) tiene que ser alguien completamente perturbado, Ryan Adams lo es, sin ninguna duda, y algunos incidentes personales, algunas épocas de un consumo desaforado y otros detalles más propios de prensa amarilla lo confirman, pero aqui estamos hablando de su obra y de la influencia recibida. A la edad de 20 años forma los excitantes Whisskeytown, un grupo de AltCountry (la etiqueta tiene delito!!) con muy buen nivel, con un razonable éxito y con una trayectoria de tres discos solidos y bien ejecutados, en ellos ya encontramos los desgarros vocales con los que Adams forjará su identidad musical en la vertiente intimista. Seis años del grupo no resultaron suficiente actividad para Ryan y en los dos últimos fabrica dos de sus mejores discos, Heartbreaker (2000) y Gold (2001), ambos forman parte de la discografía escogida de muchos, entre los que me cuento, el protagonismo de la voz es brutal y el espíritu del padre recorre los tracks sin descanso. Casi diría que el To be young (Is to be sad, to be high) es una parodia de Bob, no lo digo, porque el tema es muy bueno y las parodias casi nunca lo son, pero es espectacular encontrar la "nariz cantante" de Dylan con frescura juvenil a esas alturas del siglo, pero los dos discos son mucho más, muchísimo más. El surtido de canciones que el poeta (tiene un par de libros publicados con muy buenas críticas) nos suministra en los dos discos es extraordinario, una de ellas, una de tantas preferidas es una balada preciosa con un título que firmaríamos unos cuantos: The bar is a beautiful place. Así, sin complejos que somos los cachorros del rock and roll y le cantamos a la noche y a las miserias.
En la grabación del Orion Ryan andaba algo descolocado, o colocado
Where the hookers and thieves and the junkies play
It's a circus round here for sure
And I worry about how I'm fitting in
If I only had her
And I know my friends they worry about me
I can see it written on their face
But despite anything I might have said before,
The bar is a beautiful place ...
La trayectoria del norcarolino hasta la fecha tiene muchos claros, algún oscuro y mucha música. Forma otro grupo para alternar con sus discos en solitario, The Cardinals y el aliento de Dylan no ha abandonado su canto en ningún momento, Ryan es un cantante prodigioso que le concede a sus cuerdas vocales el rango de instrumento estelar que se merecen y es un poeta que canta sus versos con el convencimiento y la pasión que solo tienen algunos elegidos. Dos décadas después y en medio de un apagamiento progresivo de su carrera estalla el citado Ashes y nos vuelve locos a todos. Si hiciera una lista de discos de 2011, que nadie dude de dos cosas, no la voy a hacer y ese disco estaría en ella aunque fuera una lista de muy pocos discos. La expresión "renacer de sus cenizas" es la que se ajusta a este "cenizas y fuego", hay tanto rescoldo que ha estado aletargado estos últimos años, hay tanta fiereza poética, hay tanto de todo y tan bueno que no se puede ignorar este álbum de ninguna manera. El gran Adams está de vuelta y esperemos que sea para quedarse. El tema "Come home", con ese cantar: So come home, come home, You built those walls to hide your fears inside, We were younger then it’s safe now to come outside. Lo tiene claro, la vuelta al hogar como regreso a su esencia. Kindness, Save me, Ashes and fire, podría mencionarlas todas, todas son fantásticas. El género Farmer en estado puro. Tampoco en este caso, con lo calentito que está el último, hay noticias de nueva obra.
EL HIJO BIOLÓGICO. Siempre me he preguntado si sería capaz de repetir la profesión de mi padre, aunque fuera artística, y tiendo a suponer que no, que mi feroz querencia por la independencia en todos sus niveles es incompatible con el integrarme en una saga de cualquier tipo. Es obvio que tener un padre artista incrementa sustancialmente la posibilidad de que las sensibilidades creativas afloren y es el caso de Jakob Dylan, a pesar de que podría pensarse lo contrario no es un seudónimo ya que Bob se quitó el Zimmerman mucho antes de ser padre de Jakob. La trayectoria de Dylan Jr. es un ejemplo bastante diáfano de búsqueda y rechazo hacia el padre, durante años esconde su apellido en la formación de los Wallflowers de la que es el único miembro estable, o sea una pantalla para no aparecer como el hijo cantante del padre cantante. Su recorrido musical también sufre de la contaminación de esta ambivalencia, estamos hablando de voces y las de padre e hijo pueden sonar muy parecidas y así suenan en algunos momentos.
Jakob, quiet man
Podría parecer que los méritos de Jakob para estar en esta entrada se remiten de forma exclusiva a su ADN, pero no es así, su calidad musical es notable aunque algo irregular, me encantan sus dos primeras obras (se puede tener dos primeras obras?) el disco homónimo The wallflowers (1992) y el Seeing things (2008), éste último es el primero donde deja aparecer el apellido en portada y lo firma en solitario. En ambos hay mucha música escondida entre temas más convencionales, pero lo que no es convencional es la capacidad de Jakob para interpretar sus canciones y hacernos disfrutar. El ritmo de edición de trabajos no ha sido heredado por el tipo, en veinte años ha sacado apenas siete álbumes, cinco con TW y dos en solitario, el segundo es del año pasado. Es un músico que me ha interesado menos cuanto más éxito ha tenido pero que siempre es susceptible de ser escuchado sin problema, mi sensación personal cuando lo hago es que es un tipo que siente la música pero que huye de pensarse a sí mismo con la trascendencia que otros colocan a su obra. Una cosa tipo: hago un disco, una girita, me gano la vida, disfturo con ello, estoy con mi familia, escribo unas canciones y voy viviendo sin caer en locuras voraginosas que me aparten de las cosas que realmente me interesan, es lógico entender que la fascinación por ser famoso ya la ha conocido antes de escribir su primera canción, y ese discurso, casi diría hogareño, "menor", es de las cosas que más me gustan. Sus letras tienen bastante nivel y en algunos una socarronería muy oportuna, abre su Seiing con este tema:
May be in a palace it may be in the streets
May be here among us on a crowded beach
May be asleep in a roadside motel
But evil is alive and well
When midnight's done and the day won't start
And all I ever gave you was a broken heart
It's hard to admit but it's easy to tell
That evil is alive and well
Algo así como una constatación deprimente y algo religiosa (cosas de familia) a través de ese juego de sentidos entre el Bien y el Mal y el estar bien. La palabra en la voz, un músico que se acomoda perfectamente en mi discografía. No hay noticias de lanzamientos próximos, no vayamos a estresarnos.
EL HIJO MENOR.  Cerramos el círculo de descendientes con el benjamín de los hijos identificados y descritos en esta entrada, en realidad hay muchísimos más (Hijo Bastardo: Ben Harper, Hijo Desconocido: Joe Henry, Hijo Ilegítimo: Tom Waits, todos ellos serán glosados como se merecen en algún momento) pero estos son los que quería comentar. Los hijos pequeños somos bastante peculiares, como nos encontramos el camino muy trillado por nuestros hermanos nos permitimos, y nos permiten,  algunas excentricidades especiales.
Fink susurrando
Este es el caso de Fink, el inglés Fin Grenall, un cantante dotado de una magnífica voz y que el se empeña en mostrar de forma casi exclusiva en susurros. Si no fuera el pequeño podría ser también el desconocido porque el eco de su obra, en España como mínimo, es muy pequeño y totalmente injusto con su valía. Para mí fue una agradable sorpresa encontrarme un tema de su último disco en un episodio de mi alter ego, House, ya he comentado más de una vez el buen gusto que tienen los productores de esa serie. La evolución musical de Fink ha sido constante y mínima desde el Fresh produce (2000) hasta el quinto y último disco Perfect darkness (2011), es un autor lento que tiene mucho amor por los trabajos bien acabados. En éste último ha ampliado ligeramente el registro vocal pero siempre desde ese canto casi recitado, como en una charla íntima que enfatiza hasta el máximo los recursos de su aliento. Si alguno de todos los protagonistas de esta entrada merece que sea más reconocido es este sin duda, la aparición de músicos con un lenguaje personal, nuevo y de calidad es un hito excitante en la vida de todo melómano. Como ya hablé un poco de él en la entrada La guitarra tras la voz, la música en el campo no creo necesario extenderme, en todo caso es otra gran voz que surge a la estela de Dylan, aunque seguro que más de uno no encontrará relación alguna con el estadounidense mi tesis es que este tipo de artistas no hubieran podido surgir y asentarse si Robert Zimmerman no se hubiese convertido en Bob Dylan. Con disco en 2011 y su ritmo tampoco hay nuevas sobre proyectos en marcha.
Gracias Bob, eres uno de los grandes y este es mi homenaje, reconociéndote a través de tus hijos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Pon al Comidista en tu mesa... por Navidad

Este no es un blog gastronómico ni esta entrada pretende glosar aspectos de esa actividad. Hablaré de elaboración de alimentos y de recetas, pero tan solo como vehículo del tema de la entrada, y éste no es otro que la crónica de una actividad a la que nos estamos dedicando en estos momentos los millones de afortunados occidentales que son poseedores de tres cosas: familia, dinero y humor. En esta cosa que llamamos las fiestas navideñas las personas nos abducimos por los efluvios de un conglomerado de circunstancias, algunas felices otras menos, como la tradición, el bombardeo del marketing comercial, la sensación de fin y recomienzo de algo, el apego a los nuestros que están y el recuerdo de los que no están y cierta propensión inconsciente a llevar puesta la sonrisa con más frecuencia.
Algunos de los productos a su llegada a la cocina (el romero en el centro)

Día anterior - 13:51 horas.
Aún en fase de compras, faltan algunas cosas que han surgido de la elección de los entrantes del menú de Navidad, este año recibimos nosotros y seremos seis adultos y cuatro menos adultos, el plato estrella estaba decidido desde hace semanas, desde que leí la entrada ( http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/11/rosbif-curado-con-mostaza-y-romero.html ) y supe que yo cocinaría ese plato, la posibilidad de que fuese el elegido para esta día era alta y pasaba por superar una prueba anterior. El éxito del primer intento zanjó la cuestión,  ya teníamos el segundo plato y los platos previos los decidiríamos un par de días antes a partir de las recetas del libro del Comidista. Finalmente ha sido esta mañana a la vuelta de recoger los filetes encargados hace días, dos preciosas piezas de algo más de kilo y medio. Hemos optado por una Tarta de cebolla caramelizada (página 55 del libro del Comidista) y unos Triángulos de queso picante (página 223), para acompañar la carne una Salade cuite (página 57) que tiene una pinta fantástica. El postre está por decidir pero MiMaría tiene un extenso surtido repostero y ya veremos. He tenido que ir al Corte en busca de la Harissa, las guindillas frescas y los pimientos de colores para asegurar el tiro y no andar buscando por el barrio que estas cosas tan raritas que pone el Comidista no se encuentran así como así.
Que bonitos los pimientos, qué verdura tan maravillosa
En el súper coincidimos tres maridos con lista de papel en la mano, ¿dónde está el romero?, se ha acabado, preguntamos a un corteinglesero y pone cara de duda... Tal vez quede algo dentro, vuelve con cara de circunstancias, "nada de nada", uno de los tres dice con cara de pánico "No puedo volver a casa sin el romero!!. Aparece otro empleado y dice, hay seco en bolsa. Salvados!. En cuanto estemos los dos nos pondremos con la preparación de la carne que tiene que reposar un mínimo de 12 horas antes de hornear. Atendiendo a la recomendación musical del libro del Comidista la mañana ha estado acompañada por la deliciosa compañía de Portishead (Roseland NYC Live) más el bendito de Ryan Adams que con su Ashes and fire es presencia permanente en casa.

La harissa en el momento de su debut, que maravilla!

Día anterior - 17:56 horas.
La cosa se ha complicado un poco, ha vuelto MiMaría y no había encontrado pasta filo, descarga las cosas y decidimos que es mejor buscar un poco más en el barrio y no dejar para la tarde temas pendientes. Cero absoluto, no hay en ningún sitio. Moto, y al corte. Está bastante mejor que por la mañana pero sigue habiendo gente aprovisionándose como si el mundo se acabara hace cinco minutos. Voy a refrigerados, los anaqueles empiezan a notar el efecto de la rapacidad de los clientes y se ven algunos huecos que no da tiempo a reponer. La nevera de las masas está bastante surtida, diferentes marcas, diferentes tipos, un solo hueco yermo de existencias, el que según reza la etiqueta, contenía la pasta filo. Que no cunda el pánico, requiero a un empleado que me dirige a un compañero de lácteos (debe llevar leche la masa esta) y me dice que está agotada desde ayer.... Todo el mundo hace cosas con esta pasta en las fiestas y añade que por Sant Jordi se agota siempre un  par de días antes. Empiezo a preocuparme, la selección del menú no ha sido tan fluida como para hacer un cambio de última hora, y el tipo deja caer: "Si la quieres congelada..", por supuesto!!. "No sé si quedará, hace un rato había", ya estamos tardando en ir. Llegamos a la nevera y .. quedan dos paquetes, los pillo y respiro. Antes de irme ya se ha cumplido mi vaticinio y el postre estaba decidido por MiMaría, Tarta sin horno de fresas, crema y queso ( http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/04/tarta-sin-horno-de-fresas-crema-y-queso.html ) que ya está hecho en alguna ocasión y que es delicioso.
Preparando los solomillos
detalle del pringue de mostaza
Acabamos de comer y planeamos (ella planea y yo asiento): Preparar el rosbif para que macere, unos huevos rellenos que irán en el aperitivo y la salade que así reposará unas horas y estará picantita. La banda sonora ha estado a cargo de los Farmer destacados entre los delicados, los King of Convenience, repaso a toda su discografía, la jornada es larga.
Día anterior - 23:24 horas.
Algunos elaboraciones en marcha
Casi podemos dar por cerrada la cocina, han sido un montón de horas en faena, la salade está haciendo chup chup, la carne hace horas que macera, los huevos están listos y las tartaletas atienden en la nevera que les llegue la hora de recibir a los fresones, la crema esta vez nos ha quedado superior. Mucho trabajo pero muy relajado, sin imposiciones de horarios, hemos podido cenar con los enanos tranquilamente y nada ha llegado tarde. Un poco aburrida la tarea pero como es en la mejor compañía posible es un aburrimiento bien recibido.

Las horas han de hacer su faena (y la sal y el azúcar, claro)
Mañana nos esperan la tarta de cebolla, eso la cocinera se lo solventa en un plis plas, acabar las tartaletas y abordar los quesos con la dichosa pasta filo de las narices, nada que impida tener una mañana igual de relajada y poder recibir a los invitados con toda las tareas a término. El tiempo en que no ha estado la TV en marcha, una concesión a los enanos mientras "celebrábamos" la Nochebuena, Fink nos ha susurrado a su manera sutil y hermosa.

El día - 08:31
El jugo de la carne casi ha invadido los recipientes
Asomo por la cocina después de unos minutos viendo la red saturada del trendig topic absoluto del día (decido hacer entrada indignada) y repaso, con mirada de orgulloso copropietario de los platos en marcha, el estado de la situación, todo está como debe estar, la carne ha rezumado jugo en grandes cantidades y casi rebosa los recipientes, el bueno de Mikel nos permitió modificar las cantidades, la dosis de sal gruesa y azúcar moreno que deben cubrir la carne para que repose durante la noche no llegaba apenas para una de las piezas y hubo que doblar lo reseñado en la receta.
En breve aparecerán los niños con el paso encaminado hacia el árbol, a ver que ha traído Papá Noel...
La tarta y el queso en fase previa
Esta mañana queda faena para dar y tomar: la tarta de cebolla al completo, los triángulos de queso también en su totalidad y el lavado y horneo de la carne, no está mal. Sin olvidar la preparación de la intendencia necesaria para que la sala acoja a los invitados con doble mesa y todo. La mañana ha machado al ritmazo de los Staff Benda Bilili (Tres tres fort), Paco de Lucía (esea preciosidad de Almoraima) y el gran Jose Merce (Aire y Quebrando el aire)
El día - 14:10
Horror¡¡¡¡¡¡ El tiempo una vez más se nos ha echado encima, decimos el tiempo y es nuestra falta de su manejo.

La cocinera "hablando" con el Comidista
Está todo en marcha pero parece que esté todopendiente (el escribir una entrada de indignado a media mañana no ha ayudado mucho, por más que ha sido toda de un tirón, a MiMaría le ha gustado :)), actividad frenética!!! Es más la sensación de que se va a culminar todo el proceso que un retraso real, no hay tiempo para vacilar. La vital Anoushka nos ayuda a recibir (Traveller)

El día - 14:40
Todo a punto, estamos a la espera del último invitado que está intentando aparcar en alguna zona próxima y parece que le está costando.
Horneando
La mesa luce con los platos, en los rostros están dibujadas las sonrisas correspondientes, hay hambre y muchas ganas de pasarlo bien. Los niños han recibido sus regalos y el timbre anuncia el completar del grupo. Pongo la carne a asar y nos disponemos a comer mecidos por las Lullabies from the axis of evil, oriente en la fiesta de occidente.




Momentos antes de antes

Momentos antes de comer
El día después - 1:32
La navidad 2011 ya es historia. Hemos comido, reído y disfrutado de una jornada completa, todos los requisitos se han satisfecho, ha habido un poco de todo pero sin que apareciera ni un asomo de abruptez. Es el momento de hacer una valoración gastronómica del menú:
Los triángulos de queso: éxito absoluto, han gustado a casi todo el mundo y prometen ser una presencia habitual, son fáciles de preparación y rápidos. Hay aspectos a mejorar, a pesar de los sabios consejos del comidista ( http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/12/cosas-que-no-debes-hacer-en-la-cena-de-nochebuena.html ) es uno de los plato que estrenamos y hemos detectado alguna cosilla que se puede cambiar.
La tarta caramelizada de cebolla: éxito con las reservas habituales de los enanos. Es un plato que los niños no han probado pero ya lo harán, ha quedado muy buena a pesar de que le hemos metido menos horno del que indicaba la receta porque ya estaba, ha sido muy divertido hacerla.
Las patatas fritas no faltan nunca, la última preparación antes de comer

La salade cuite. Brutal! Un acompañamiento perfecto para muchos platos y que puede modularse de picante a elección, nos ha salido suavecita y los adultos la han devorado. Es una pena que el colorido de los pimientos no luzca en el aspecto final porque al hacerla han llenado de color la cocina. Un gran hallazgo.
El rosbif haciéndose
El rosbif. Pitos y aplausos. Al ser descartada mi propuesta de hacer dos cocciones diferentes para los dos solomillos ha habido cierto rechazo por parte de los comensales menos carnívoros hacia los trozos más rojizos, no ha sido un problema porque había posibilidad de ofrecer cortes laterales más hechos. Yo habré comido más de medio kilo acompañándola de la salade y he disfrutado como un enano, no he sido el único.
Las tartaletas. Muy bien, la crema perfecta y el ya sabido tema mejorable de las tarrinas, la masa de galleta no hace honor al postre y ya hemos decidido variar este aspecto con alguna brisa o filo para la próxima ocasión.
El portador del caldo en fase de apertura
El Ribera aportado por los cuñados ha estado extraordinario, un par de botellas de Abadía de San Quirce reserva 2000 y 2003. Fracaso absoluto con los cavas, hasta dos botellas se han ido por el sumidero porque estaban imbebibles, hay que ver como han bajado algunas marcas!!. Los gintonics han sido una buena opción de recambio. La sobremesa se ha alegrado de estar musicada por una preciosa selección del los Kings of Convenience, que, valga la redundancia, han resultado muy convenientes.

Con mi deseo de que haya sido para todos una jornada tan agradable como la nuestra
Y esto ha sido todo, con todo lo expresado en la entrada anterior y siendo consciente de que una comida en familia es un goce que hace que todo este recorrido haya valido la pena. Compartirlo con MiMaría, como siempre, un privilegio que se me puede envidiar sin recato.